Cáritas y Fundación Endesa apuestan por el empleo verde e inclusivo
Los analistas del mercado laboral lo tienen claro: el empleo del futuro será verde, porque la transición hacia una economía sostenible que preserve el medioambiente creará millones de puestos de trabajo en todo el mundo.
Lucas Izquierdo. Cáritas Española

Cáritas y Fundación Endesa llevan años apostando por el empleo verde y, además, inclusivo. Fue en 2011 cuando iniciaron un proyecto de formación con el objetivo de ofrecer oportunidades reales de empleo a personas en situación de vulnerabilidad. Lo que comenzó con un curso de electricidad en Cáritas Diocesana de Astorga se ha convertido en un programa consolidado que ha acompañado a más de 1.400 personas en toda España.
La evolución del programa financiado por Fundación Endesa refleja también la transformación del mercado laboral. Los primeros talleres, centrados en electricidad, fueron ampliándose a otras especialidades como climatización, aire acondicionado, hostelería… En los últimos años, el gran reto ha sido avanzar hacia la formación en energías renovables, un sector estratégico y en plena expansión.
Una historia de éxito

La historia de Gabriela Reinoso refleja precisamente el éxito del programa. Gabriela participó en la formación en electricidad que organizaban Cáritas Mallorca y Fundación Endesa. «Yo buscaba realizar una formación técnica para mejorar mi vida laboral, y hacerla en Cáritas fue la mejor decisión que pude tomar. La terminé, hice mis prácticas y rápidamente conseguí un trabajo en una empresa de electricidad», explica.
Aunque actualmente trabaja en otro campo, a Gabriela le gustaría volver al sector de la electricidad y las energías renovables. De hecho, su objetivo es continuar formándose y obtener un certificado de profesionalidad de nivel 2 que le permita tener más posibilidades de desarrollo laboral en este mercado de trabajo «verde».
«Pero para que el empleo verde sea realmente una vía de integración para las personas en situación de vulnerabilidad, creemos que hay dos aspectos fundamentales en los que debemos incidir —explica Elena López Picasso, del Equipo de Relación con Donantes e Instituciones de Cáritas Española—; el primero es el contacto directo con las empresas a través de prácticas en entornos reales de trabajo, y el segundo es la oferta de programas de reciclaje y de conocimiento técnico para que los desempleados de larga duración, las personas de más edad y aquellas que han abandonado pronto los estudios puedan optar a un empleo de este tipo, que exige una formación especializada y una certificación específica». El problema, como recuerda Elena, es que obtener estos requerimientos tiene un coste económico demasiado alto para las personas antes mencionadas, que son las personas con las que trabaja Cáritas.
Por eso, Cáritas —que desarrolla más de 1.000 acciones formativas al año en España— apuesta por una formación de calidad, que se adapte a las nuevas tendencias laborales y que genere oportunidades de empleo con un impacto real y transformador en el futuro de las personas vulnerables.



