Elige amar. Elige comunidad
Con motivo del Día de la Caridad, que celebramos en la festividad del Corpus Christi, Cáritas nos anima a elegir el amor como base de nuestras relaciones con los demás.

Eva San Martín. Cáritas Española
El pasado otoño, Cáritas Española presentaba el IX Informe FOESSA sobre Pobreza y Exclusión Social en España y mostraba un exhaustivo análisis de la realidad compleja que están viviendo miles de personas y hogares en nuestro país para afrontar sus vidas con dignidad y sostenibilidad. Al tiempo, en el informe se reconocía «el debilitamiento de los lazos comunitarios», la fragilidad de esa red familiar, vecinal y social que en tiempos de crisis nos ha dado seguridad y pertenencia; una red que, para las personas más vulnerables, ha sido en muchas ocasiones salvavidas y fuente de sentido. Sin embargo, hoy podemos afirmar que la red social se resquebraja a pasos agigantados; que «lo mío» le gana espacio a «lo nuestro» y que quienes viven con mayor precariedad y en riesgo de exclusión se quedan a la intemperie, sin red que les sostenga.
«Donde se tejen vínculos, la exclusión se vuelve reversible; donde se rompen, la dependencia se acelera. Reconstruir esos lazos exige reconocer lo relacional como estratégico: las políticas deben medir y fortalecer el capital social (familia, vecindad, asociaciones) con acciones preventivas y comunitarias», explica Raúl Flores, coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas Española.
Como comunidad creyente que forma parte de esta sociedad desvinculada, no podemos dejarnos arrastrar por el desasosiego y la falta de fe. Con la celebración del Corpus Christi y el Día de la Caridad llega la hora de despertar y alzar la voz, de ponernos al lado de los más frágiles para defender sus derechos, de neutralizar los discursos de odio y de rechazo, y de construir la paz.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando (Jn 15,12).
Con el lema «Elige amar. Elige comunidad», Cáritas nos propone, con motivo del Día de la Caridad, hacernos cargo de la vida que pasa a nuestro lado, eligiendo el amor como base de nuestras relaciones con los demás. Nos invita a ser comunidad que se construye desde una relación fraternal que se vincula, acoge, integra y actúa, y que es motor de transformación de la realidad.
La fraternidad requiere considerar que los otros forman parte de nuestra realidad y surge de la práctica de relaciones que humanizan la vida.
En Fratelli tutti, el papa Francisco nos decía: «La fraternidad se basa en el amor real, capaz de encontrar al otro, de compadecerse de su sufrimiento, de acercarse y de cuidarlo, aunque no sea de la propia familia, etnia o religión, lo cual es válido también para las relaciones entre los pueblos y naciones: ¡hermanos todos! Por tanto, se trata de una fraternidad que es abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite».
Elegir el amor implica salir de una misma y repartirse, hacernos solidarias compartiendo lo que somos y haciendo que la escasez se convierta en abundancia para toda la comunidad. Cada signo de entrega y servicio se convierte en compromiso con la justicia, asegurando que en la mesa de la vida nadie se quede solo ni con las manos vacías.
Tu gesto transforma el mundo
Ama y sal al encuentro
- Sal al encuentro de Dios en el silencio y en la naturaleza.
- Sal al encuentro de los demás y acógelos como Dios lo hace contigo: sin juzgar, sin miedo, con gratuidad.
- Sal al encuentro y acompaña el dolor, la soledad y la enfermedad de quienes están cerca de ti, en la parroquia, en tu vecindad, en tu familia.
Ama y hazte pan y solidaridad
- Sé amable en la escucha y la acogida del otro, siendo facilitadora del diálogo y la conversación.
- Comparte tu tiempo, cuida de las personas y de la naturaleza, y defiende la justicia y los derechos de quienes sufren.
- Haz el milagro del pan y los peces, comparte tus dones, tus bienes y ponlos al servicio de los demás.
Ama a tus hermanos/as y da fruto
- Busca espacios de encuentro con otras personas, participa, no te quedes aislada y construye fraternidad.
- Colabora con pequeños gestos y acciones por el bien común.
- Hazte voluntaria, elige amar y comprométete.



