Un doble terremoto sume a Venezuela en el dolor

El 24 de junio de 2026, dos terremotos de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter sacudieron el norte costero de Venezuela con apenas un minuto de diferencia, dejando —al cierre de esta edición— un trágico balance de 2.300 fallecidos, 11.200 heridos y cientos de desaparecidos. Una semana después, los equipos de rescate y los voluntarios continuaban tratando de encontrar a personas con vida entre los 1,2 millones de toneladas de escombros que dejaron los seísmos.
Y es que la tierra tembló tan fuerte en el Distrito Capital de Caracas, La Guaira y los estados de Falcón, Carabobo, Yaracuy, Aragua, Miranda, Trujillo y Lara, que derribó edificios enteros, especialmente en La Guaira, donde estaban 158 edificios de los 189 que colapsaron por completo.
Según la OCHA (Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU), hay 22.600 personas afectadas directamente, 13.500 evacuadas y 6.000 con viviendas destruidas. «Las cifras son todavía provisionales —apunta Roser Gil, del Equipo de Ayuda Humanitaria de Cáritas Española—; hay muchas personas desaparecidas, y estas cifras hay que colocarlas en el contexto de crisis humanitaria que sufre Venezuela desde hace años».
«Antes de los terremotos, ya había casi dos millones de personas con necesidades humanitarias urgentes, con muchos problemas en los servicios públicos, en la atención médica, en el acceso al agua, a la luz… —continúa Roser—; y esto va a influir en la magnitud del desastre».

Cáritas con los que sufren
Cáritas Venezuela y las Cáritas Diocesanas se movilizaron de inmediato. Se habilitó un centro de acopio en Caracas donde se reciben alimentos no perecederos, agua y medicamentos. Son donativos a nivel nacional —no internacional— de otras diócesis del país. Además, hay 35 centros de acopio descentralizados en las Cáritas Diocesanas. «Ha sido un gran reto de gestión, porque han recibido muchas donaciones —destaca Roser—; por eso pusieron en marcha el “plan 24×24”, que consiste en que un día se enfocan en recoger lo que llega y al día siguiente en su distribución. A 30 de junio, habían distribuido 321 camiones a las diócesis de Vargas [La Guaira], Carabobo y Falcón».

Además, Cáritas Venezuela ha acondicionado espacios seguros de alojamiento en parroquias, colegios y otras instalaciones de la Iglesia, además de tiendas de campaña. Allí, las personas reciben acompañamiento psicológico y espiritual. Cáritas cuenta también con médicos y personal sanitario contratado y voluntario, que están atendiendo a personas heridas, con enfermedades crónicas o embarazadas. En el estadio de La Guaira se han instalado unas carpas en las que se llevan a cabo revisiones con equipos médicos y ecográficos móviles.
«El objetivo de Cáritas Venezuela es hacerse presente en todas las zonas afectadas, echando mano de su grandísima red de 30.000 personas voluntarias», concluye Roser Gil. «Nuestra prioridad es ayudar a salvar vidas y acompañar a quienes más sufren», añade su directora nacional, Janeth Márquez.
La solidaridad de la red internacional también ha comenzado a movilizarse. Según explica Janeth, las Cáritas de América Latina y Europa se han puesto en contacto para ofrecer apoyo técnico y recursos.
Cáritas Española ha enviado una cantidad inicial de 300.000 euros a Cáritas Venezuela para que pueda llevar a cabo la atención más urgente. Al mismo tiempo, ha abierto la campaña «Cáritas con Venezuela» para canalizar la solidaridad de los españoles.

Cáritas con Venezuela
Venezuela nos necesita. Los dos terremotos que golpearon el norte del país han dejado un rastro de destrucción y muerte que requiere todo nuestro esfuerzo para ayudar a las personas que lo han perdido todo a reconstruir sus vidas. Hay mucho por hacer. Haz tu donativo ahora.
Caixabank ES45 2100 5731 7202 0028 7356
Banco Santander ES89 2100 5731 7102 0022 7540



