Juan José Martínez Saavedra, director de Comunicación de Hyundai Motor España.

Fue en el año 2022 cuando Hyundai Motor España y Cáritas firmaron un acuerdo de colaboración para ayudar a la movilidad de las personas que viven en entornos rurales. Cuatro años después, el director de Comunicación de la multinacional, Juan José Martínez Saavedra, hace un balance muy positivo de esta alianza.

«La cesión de tres vehículos VIVe a las Cáritas Diocesanas de Ciudad Real, Guadix-Baza y Tarazona ha facilitado el desplazamiento de sus equipos y voluntarios para visitar municipios, acompañar a personas mayores, atender a familias y acercar servicios sociales —cuenta Juan José—. Para mí, lo más importante no son solo los vehículos o los kilómetros recorridos, sino todo lo que hacen posible: una visita, una gestión, una consulta médica o el acompañamiento a una persona que, de otro modo, podría quedar aislada».

Juanjo Martinez

¿Cómo surgió la iniciativa VIVe y la colaboración con Cáritas?

Hyundai puso en marcha VIVe al observar que en muchos pueblos no existen suficientes alternativas de transporte. Para algunas personas, no disponer de vehículo propio limita el acceso a servicios básicos y reduce sus oportunidades. En 2019 pusimos en marcha en Campisábalos (Guadalajara) un servicio de coche compartido rural 100 % eléctrico para sus habitantes.

Cuando conocimos más de cerca el trabajo de Cáritas, entendimos que VIVe podía ser muy útil para sus equipos. Los vehículos les permiten llegar a más localidades, visitar a personas mayores, acompañar a familias y acercar programas de atención social y empleo.

¿Cómo entiende Hyundai el papel de la movilidad como herramienta de inclusión?

Entiendo la movilidad como una puerta de acceso a muchas otras cosas. Poder desplazarse significa, en muchos casos, poder ir al médico, acudir a una entrevista de trabajo, hacer una gestión o recibir apoyo social.

En los pueblos pequeños, la falta de transporte puede convertirse en una forma de aislamiento, especialmente para las personas mayores o las familias con menos recursos. Por eso creemos que la movilidad debe abordarse también desde una perspectiva social. No se trata únicamente de ir de un sitio a otro, sino de mantener la autonomía, acceder a oportunidades y participar en la vida de la comunidad.

¿Qué aprendizajes deja VIVe en la compañía?

Hemos aprendido que no existe una única realidad rural. Cada municipio tiene sus propias necesidades y, por eso, es fundamental escuchar a los ayuntamientos, a las entidades sociales y a los vecinos.

También hemos comprobado que poner un vehículo a disposición de una comunidad es solo el primer paso. El servicio necesita organización, mantenimiento, infraestructura de recarga y acompañamiento.

¿Cree que las alianzas entre empresas y entidades sociales pueden ayudar a responder a desafíos como la despoblación, la exclusión social o la transición ecológica?

Sin duda. Las empresas podemos aportar innovación, tecnología y recursos, mientras que las entidades sociales aportan conocimiento del territorio, experiencia y cercanía. En el caso de VIVe, Hyundai aporta una solución de movilidad eléctrica y Cáritas sabe cómo ponerla al servicio de las personas que más la necesitan.

Para mí, una alianza solo tiene sentido si responde a necesidades reales, se mantiene en el tiempo y permite evaluar su impacto. La colaboración con Cáritas nos ha demostrado que la movilidad puede ayudar a reducir el aislamiento y a acercar servicios y oportunidades a quienes viven en pequeños municipios.